Denzinger · DH 4492

DH 4492

12. Na juventude assim entendida, a Igreja descobre também um sinal de si mesma. Um sinal de sua fé, pois fé é a interpretação escatológica da existência, seu sentido pascal, e através dele, a “novidade” que o Evangelho encerra. A fé, anúncio do novo sentido das coisas, é a renovação e rejuvenescimento da humanidade. Nesta perspectiva, a Igreja convida os jovens “a submergir nas claridades da fé” 1 e, deste modo, introduzir a fé no mundo para vencer as formas espirituais da morte, quer dizer, “as filosofias do egoísmo, do prazer, do desespero e do nada” 2 , filosofias estas que implantam na cultura formas velhas e caducas. A juventude é um símbolo da Igreja, chamada a uma constante renovação de si mesma, ou seja, a um constante “rejuvenescimento” 3 . da Igreja

Latim

12. En la juventud así entendida, descubre también la Iglesia un signo de sí misma. Un signo de su fe, pues la fe es la interpretación escatológica de la existencia, su sentido pascual, y por ello, la “novedad” que encierra el Evangelio. La fe, anuncio del nuevo sentido de las cosas, es la renovación y rejuvenecimiento de la humanidad. Desde esta perspectiva la Iglesia invita a los jóvenes “a sumergirse en las claridades de la fe” 1 y de este modo a introducir la fe en el mundo para vencer las formas espirituales de muerte, es decir “las filosofías del egoísmo, del placer, de la desesperanza y de la nada” 2 , filosofías que implantan en la cultura formas viejas y caducas. Es la juventud un símbolo de la iglesia, llamada a una constante renovación de sí misma, o sea a un incesante rejuvenecimiento 3 . XIV. Pobreza

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